En una interesante entrevista que nos concedió
para esta edición Alfredo Narváez, Director
del Instituto Nacional de Cultura del Norte, confirmamos
que lo que viene sucediendo en la región norteña
dentro del turismo sostenible, no es producto de lo
casual. Un grupo de personas e instituciones comprometidas
con dicho enfoque vienen trabajando desde hace ya
un buen tiempo para situar el Circuito Nor Oriental
del Perú en el lugar que le corresponde dentro
del mapa turístico latinoamericano. Basta leer
en la presente edición la presentación
de la Ruta Moche a cargo de Elías Mujica y
los artículos de los arqueólogos Walter
Alva (Tumbas Reales de Sipán) y Carlos Elera
(Museo Sicán).
Uno de los primeros
pasos en la tarea de crear circuitos de turismo cultural,
ha sido la elección de los íconos que
representen inequívocamente a cada localidad:
en La Libertad están las huacas de la Luna
y el Brujo, Chan Chan , el valle de Moche y el centro
histórico de la ciudad de Trujillo. En Lambayeque
tenemos Tùcume, Sipán y Batán
Grande. En Cajamarca, Kuntur Wasi, el Cuarto del Rescate,
Cumbemayo y los Baños del Inca; y Amazonas
cuenta con Kuélap y Leymebamba.
La estrategia en
curso contempla con carácter prioritario la
creación de vínculos con las comunidades
locales para que, por ejemplo, los nuevos -espléndidos-
museos, expresen no solamente el pasado sino la vida
del presente y la proyección hacia el futuro.
Narváez se muestra optimista en este sentido
y tiene por qué: hoy se ve cambios en la población
local, los políticos regionales han introducido
en sus propuestas proyectos de cultura, turismo y
educación; se está construyendo hospedajes
como Los Horcones, en Túcume, que reivindican
el uso de materiales tradicionales. Todo ello refuerza
la idea que nuestro patrimonio cultural sí
puede ser una importante opción para el desarrollo.
La reciente inauguración
en Lambayeque de dos de los museos más importantes
del país y probablemente de Latinoamérica,
da a la costa norte del Perú la oportunidad
de captar la misma atención que por tradición
sólo se ha generado en la región sur
andina, y con el atractivo adicional de lo novedoso,
ya que las culturas del norte del Perú son
todavía muy poco difundidas en el mercado extranjero.
Estamos, pues, frente
a un fenómeno que conjuga con acierto los tres
factores que identifican a nuestro país: la
historia, la naturaleza y las culturas vivas. El reto,
está muy claro, consiste en crear un nuevo
polo turístico, definido por los vectores de
la sostenibilidad; es decir, respeto por los testimonios
históricos, los recursos naturales y la identidad
local.
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